Gracias Carolina

Gracias Carolina.
La diputada de Podemos Carolina Bescansa votando con su niño en brazos.
Carolina, una madre buscando aparcamiento para la silla de su hijo en los pasillos del Congreso.
Carolina,una mujer amamantando a su pequeño entre votación y votación.
Carolina normalizando.
Carolina dando pasos de gigante con una sonrisa.
Carolina una mujer defendiendo con un pequeño gesto derechos de tod@s.
Carolina haciendo historia.
Carolina Bescansa con su hijo en el Congreso de los Diputados
Un paso mas para la conciliación familiar y laboral, y de rebote un apoyo público para  dar visibilidad y normalización a la lactancia.
Una llamada de atención sin precedentes en nuestro Hemiciclo pero que ya tenia precedentes, entre otros escenarios políticos, en la Comisión Europea.
Un acto simbólico, toda una declaración de intenciones que incomprensiblemente arranca comentarios desafortunados, algunos de ellos de boca de mujeres. Hay diputadas que se molestan … Incomprensible que las mujeres nos pongamos zancadillas en cuestiones tan básicas como el respeto a como afrontar la sexualidad y la maternidad….

En su momento ocuparon menos líneas en prensa escrita y minutos en televisión la decisión de posponer su maternidad de la presidenta de la comunidad andaluza, la entonces ministra de defensa, la vicepresidenta del gobierno… y eso que su postura, con todos mis respetos (porque cada madre decide lo que es mejor para su familia y para ella misma) perjudicaba mucho mas a las verdaderas victimas de la conciliación: los niños.

Hoy Carolina ha defendido con símbolos a los niños, a sus madres, a sus padres, a las familias.Luego que cada cual obre según sus convicciones.

Con ese niño mamando en la bancada del Congreso se escribe la primera línea para lograr una conciliación coherente con una vida familiar plena, donde las madres puedan decidir libremente como gestionar su maternidad y no sean otros los que impongan formas, plazos, normas a situaciones en las que solo el instinto y las necesidades de los niños y sus madres deberían ser gestores.

Claro que no todos los trabajos se desarrollan en el lugar idóneo para que un niño comparta ese tiempo con su madre. Por supuesto que ninguna mujer debe renunciar a su desarrollo profesional por el hecho de ser madre. Pero si que no debemos dejar de levantar la voz hasta que existan otros plazos y permisos que permitan compatibilizar maternidad/paternidad/familia y trabajo.

Hoy Carolina ha dado un gran grito silencioso en el lugar donde las leyes que cambian la vida de todos se formulan, se discuten y llegado el caso, se aprueban para que todos podamos tener un futuro mejor, mas coherente con nuestra naturaleza, mas humano.

Gracias Carolina.

El destete: Un proceso voluntario y natural

Hace un ratito mi niño grande, Lucas, con 6 años y 5 meses me decía si podía tomar tetola porque “mi cabeza y mi corazón me piden leche de mama”…

Se desteto el solito hace mas de medio año, cuando le faltaba un mes para cumplir 6 años, después de compartir durante medio año “la teta de chocolate”  y prestarle todo el  tiempo la “tetola de zumo” al bebe.

Vivimos una lactancia en tandém tranquila y sosegada, solo en una ocasión se colocaron ambos a la vez, la de la foto, la hice a tientas con el teléfono intuyendo que aquello no se repetiría. Sigue leyendo

Las palabras del miedo

Hay palabras que no deberían existir. Palabras que te quitan el sueño, que te quiebran, que  te impiden respirar, pensar, razonar, continuar, vivir,…  Palabras que no tendrían que tener un significado, pero que lamentablemente lo tienen. Palabras que dan miedo con solo leerlas, deletrearlas, … que horroriza escuchar… que derrumban tu mundo si se refieren a ti… que provocan la angustia impotente, arrolladora, paralizante, … si se refieren a tus hijos… Sigue leyendo

Igualdad para las mujeres: progreso para tod@s

Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. 8 de marzo, una fecha grabada a fuego en el calendario de la historia… una historia que hasta hace poco escribían los hombres y en la que la mujer apenas tenía relevancia.

Celebración grabada a fuego porque ,según leo, un incendio en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist producido el 25 de marzo de 1911 en Nueva York en el que murieron 146 de sus trabajadoras “sirvió de aldabonazo para la causa de las mujeres trabajadoras y del internacionalismo obrero en general en todo el mundo”. Sigue leyendo

No es país para tetas

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Hace unos días descubrí por casualidad un corto titulado “No es país para tetas” de Carlos Fernández Castro y Borja del Real Rosa, que me llamo especialmente la atención. La sinopsis del corto dice “Carlos y Mar son una pareja con la mente muy abierta… O eso es lo que nos quieren hacer creer…” todo cambia cuando ven a una mujer dando de mamar en la cafetería donde ellos se encuentran.

Es uno de los cortos que participa en la XII edición del Jamesonnotodofilmfest un festival de cine que pretende “apoyar y servir de escaparate a los jóvenes creadores audiovisuales a través de un nuevo medio, internet; y que además rompe con las barreras de producción y distribución”.

El título del corto no deja indiferente a nadie, crea expectativas (de diferente índole, dependiendo de lo que se espera ver…):

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El sacaleches: ¿aliado o enemigo de la lactancia?

Aunque lo ideal para tener una lactancia feliz y exitosa es que sea el bebe quien extraiga él mismo la leche mediante la succión, hay ocasiones en las que el sacaleches te ayudará a mantener la lactancia”.

Así os explicaba en el último post “Los 10 productos básicos para mantener la lactancia materna con éxito”, cuál era la posición que el sacaleches había jugado en mi caso. Un producto que me había ayudado a MANTENER la lactancia materna de forma exitosa con Lucas.

Escribo MANTENER con mayúsculas para explicar algo que creo, por los comentarios que he leído en las redes sociales al respecto, que tal vez no queda claro en su exposición. MANTENER es conservar, preservar, proseguir. Nunca ESTABLECER. Porque si alguien entiende que para establecer o instaurar la lactancia materna puede hacerlo en exclusiva con un sacaleches y mantenerla de forma prolongada únicamente con la utilización de una máquina, está errando en sus apreciaciones sobre lo que es y en que consiste la lactancia materna.

Para que entendáis a que me refiero con lo de “producto que me ayudo a mantener mi lactancia” cuando hablo del sacaleches nada mejor que contaros mi experiencia personal.

La primera vez que alguien me sugirió que lo usara fue a los 5 días de dar a luz en la primera consulta con mi matrona. El día antes se produjo la subida de la leche. De repente me encontré con unos pechos como los de Pamela Anderson, duros como piedras, con las venas muy marcadas y mucha sensación de calor y dolor ante la presión en ellos. Lucas mamaba bien, no tenía problema de succión, mamaba regularmente (“demasiado a menudo” como comenzaban a decir a mi alrededor), se había enganchado perfectamente, no tenía grietas, … pero le faltaba fuerza y su estómago todavía no era capaz de albergar la cantidad de leche que mi cuerpo producía.

En esa primera revisión con la matrona le mostré preocupada como en una zona concreta del pecho derecho, pequeñas gotas de leche salían por la piel y por la parte exterior de la areola. Me dijo que se debía a conductos obstruidos, que no me preocupara, la leche buscaba salida y mientras la encontrara no había problema. Ahora bien, insistió mucho en que lo principal era ablandar los pechos y proceder a la extracción de la leche que Lucas no era capaz de tomar, para evitar una mastitis. Me aconsejo poner calor seco en el pecho, o duchas de agua caliente, tras lo cual debía masajear el pecho con movimientos circulares para activar la salida de la leche. Me hablo de que lo ideal era que fuese el bebe el que sacará la leche, pero que si veía que tras la toma el pecho quedaba duro debía recurrir a la extracción artificial, bien usando las manos, o bien utilizando un sacaleches.

Una vez en casa probé primero con el calor seco y la succión del bebe. El pecho seguía estando duro. Pasamos a la estimulación manual, pero no logre extraer más que unas gotas. A lo largo de todo el día continué poniendo calor seco y colocando a Lucas al pecho cada vez que estaba despierto, aunque no hubiera pedido teta, … intentando lograr el vaciado de los pechos.

A los dos días ya estaba desesperada: calor seco, masajes, duchas de agua caliente, masajes, intentos de extracción manual, succión del bebe… En ese momento me vino a visitar una amiga que había tenido una niña un año antes, también le había dado el pecho y me traía un sacaleches manual que le habían regalado y que no había llegado a utilizar en todo su primer año de lactancia (como ya explicaba más arriba, no todas acabamos necesitando de la ayuda del sacaleches). Lo probé. Sinceramente me hacía bastante daño. Logre sacar como medio vaso entre los dos pechos (aproximadamente unos 60 ml) después de mucho esfuerzo (los sacaleches manuales funcionan por medio de una palanca que debes accionar para producir la sensación de vació en el cuenco en el que se coloca el pecho y que imita la succión del bebe).

sacaleches-manual-palanca

En aquel momento pensé que si eso tenía que ser así todos los días en cuanto mi marido tuviera que volver a trabajar la lactancia no iba a durar mucho más, ya que le necesitaba a él para hacer fuerza con la palanca…, supongo que era la falta de práctica y el estado general de atolondramiento en el que te encuentras apenas unos días después de dar a luz. No sé si fue gracias a esa extracción o a que Lucas ya tomaba más cantidad, o que mi cuerpo regulo la cantidad de leche que debía producir…, pero a los 9 días la lactancia ya había tomado otro ritmo, seguía teniendo los pechos duros pero ya no me brotaba leche por la piel y tampoco por la areola. Así pues mi primera crisis con la lactancia se había resuelto. Supongo que gracias a todos los factores: los consejos de calor seco y posteriores masajes de la matrona, colocar más a menudo al bebe y también a la ayuda del sacaleches en el día más crítico.

Mi segundo encuentro con el sacaleches no tardó mucho en producirse. Cuando Lucas tenía 20 días le diagnosticaron “Estenosis Hipertrófica de Píloro”. Fueron 4 días sin poder alimentarle… y aun así la lactancia se mantuvo… en este caso GRACIAS al sacaleches. Primero gracias al sacaleches tipo pera que me facilitaron en el hospital donde se produjo el ingreso, y más tarde gracias al sacaleches eléctrico situado en la sala de extracción del hospital donde le operaron. Ya escribí sobre aquella experiencia en el artículo “Lactancia y Estenosis Hipertrófica de Píloro”.

De todo lo que viví y que tiene relación con el tema del sacaleches que ahora nos ocupa tan solo decir que si no hubiera sido por su utilización la lactancia de Lucas se habría acabado en la sala de urgencias. Cuatro días sin poner un niño al pecho cuando este tenía menos de un mes y su posterior relactación sin la ayuda del sacaleches hubiera abocado mi lactancia al fracaso.

Sobre los dos tipos de sacaleches que use en aquel momento: el eléctrico del hospital (“la ordeñadora mecánica” como lo llamaba mi compañero) y el manual de pera (“el artilugio del demonio” como lo han definido algunas de las mamas con las que compartí la experiencia de su uso) decir que si hubiera tenido que prolongar su uso en el tiempo no me hubiera quedado con ninguno de los dos, pero que si tuviera que analizarlos fríamente diría lo siguiente.

Sobre el sacaleches eléctrico del hospital: Debería haber alguien del personal sanitario para explicar su uso… Acabe descubriendo los secretos de su funcionamiento gracias a las otras mamas que compartían la sala conmigo y que me fueron instruyendo sobre el manejo de las diversas velocidades y algún que otro truco para que la leche fluyera cuando era imposible tener calor seco para estimular la extracción…, una de ellas, ya veterana (llevaba varios meses con su niño ingresado porque había nacido prematuro y traía todos los días puntualmente su neverita con la leche extraída durante el día para que se la dieran a su pequeño y de esta forma su lactancia no acabara antes de empezar y su hijo pudiera disfrutar de los beneficios impagables de la leche materna para su recuperación y desarrollo) me aconsejo pensar en el peque justo cuando colocara mis pechos en el extractor, decía que una foto también ayudaba, o que estuviera con él en la sala (si me dejaban) para después colocarme el sacaleches… de esta forma mi cuerpo reaccionaria más rápidamente y la leche fluiría con más facilidad…. Pese a todo el balance de aquellos días enganchada a aquella máquina solo puedo resumirla de la siguiente forma: dolor, irritación, sequedad de los pezones… aunque pude continuar la lactancia… por lo que el balance no es negativo… digamos pues que se quedó en un empate técnico.

Sobre el sacaleches de pera: Pese a que parece el menos práctico de todos los que hay en el mercado, en mi caso fue el que mejor resultados me dio. Su uso era fácil, nada incómodo y aunque acabe con cierto dolor en el antebrazo consecuencia de la fuerza que había que realizar para producir el vacío que facilita la extracción, al contrario del manual de palanca, podía utilizarlo yo sola sin necesidad de ayuda… En contrapartida decir que sacaba mucha menos cantidad que con el eléctrico del hospital… pero como solo tenía que usarlo por las noches (durante el día podía usar el del hospital) la producción de leche no se vio, en general, muy mermada.

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La tercera vez que tuve que usar el sacaleches durante la lactancia de Lucas fue aproximadamente a los 3 meses. Me salió en el pecho izquierdo un “punto blanco o perla blanca de leche”. Tarde en saber que era lo que me producía tanto escozor y molestia, que era lo que hacía que mi pecho estuviese duro en una zona concreta y que el solo contacto con la boca del niño me produjera aquel dolor horrible tipo calambre…, pasadas unas horas la perla se hizo visible y entonces el fin del calvario estuvo más cerca. Después de esterilizar una aguja y picar la perla, aplicar calor seco (¡bendito calor seco¡) y estimular el pecho con movimientos circulares, poner al niño al pecho para que succionara, de nuevo el sacaleches (esta vez de nuevo el tipo pera) me ayudo a extraer la leche que el peque no fue capaz, para proceder a un vaciado completo del pecho y evitar de esta forma que la perla de leche derivase en una mastitis o una obstrucción con mayor complicación.

La última vez que use el sacaleches durante la lactancia de Lucas fue al año y medio… “¡pero si a estas alturas ya no tienes leche¡” me dijo la enfermera del hospital donde de nuevo tuvo que estar ingresado (esta vez consecuencia de una fuerte gastroenteritis que le deshidrato). Solo fueron dos días los que estuvo ingresado, pero las primeras 12 horas debía hacer ayuno total, tan solo debía estar alimentado a suero… y el pecho me dolía… yo solo quería liberarlos de la tensión producida por la leche…, a esas alturas ya sabía que la lactancia no se iba a malograr por estar unas horas sin ponerle al pecho (pese a que el pobre no hacia más que buscar su “teti” tras la camiseta de mama)… pero sabía que si no sacaba la leche podía provocar una mastitis… y ya había tenido varias y eran dolorosísimas…, así que procedí a pedirle un sacaleches a la enfermera de turno… y bueno… fue un poco cínica y desagradable… pero ante mi “cabezonería” acabo proporcionándome uno y yo pude aliviarme… de regalo a tan “solicita” profesional le deje el vaso con la leche extraída en la mesita…

Hasta aquí mi experiencia con el sacaleches durante la lactancia de Lucas… dejaremos para otro día la experiencia con el sacaleches durante la lactancia de Martín…

¿Y para vosotras? ¿El sacaleches fue vuestro aliado o vuestro enemigo para el mantenimiento de la lactancia materna?

Los 10 productos básicos para mantener la lactancia materna con éxito

Cada cambio de estación proliferan como champiñones los artículos relativos a los “básicos de temporada”. Belleza, fondo de armario, prendas fetiche… que no deben faltar en nuestros hogares. El número clave siempre es el 10 (supongo que por el hecho de que toda mujer 10 debe tener esos 10 básicos ¿?…).

Me siento a escribir pensando en el tema de los básicos y me pregunto ¿Cuáles son los 10 productos básicos de la lactancia materna?. Busco y no encuentro información, o por lo menos no información completa…

Dando de mamar en el campo

Así que mira, gracias a los “básicos de temporada” ya tengo tema para el post de la semana. Los 10 productos básicos que hacen que mi lactancia materna se mantenga felizmente y con éxito son los siguientes:

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