No soy una talibana de la lactancia

Continúan surgiendo los comentarios y los titulares a raíz de la publicación de la portada de la revista Time del mes de mayo  en la que, por si alguien no se ha enterado todavía, aparece una mujer amamantando a su hijo de casi cuatro años.

Los hay de toda índole: aquellos que se quedan en la superficie y se dedican a criticar el contenido basándose únicamente en la imagen de la portada, cuando ni siquiera se ha hecho público (el artículo no se publicará hasta el próximo lunes 21 de mayo) y los que van mas allá de la imagen trasgresora y tratan de explicar que es, en que consiste y porque se produce y practica la lactancia prolongada, unos acudiendo a preguntar a las propias madres, otros exponiendo las razones de boca de especialistas como Carlos González.

En las tertulias también se habla… y creedme… se dicen autenticas barbaridades que no voy a reproducir.

De todo lo que he leído y escuchado lo que mas me ha molestado, por ser una mentira desproporcionada es que aquellas que practicamos la lactancia prolongada somos unas “talibanas de la lactancia que no nos basta con disfrutar de nuestra opción, sino que se la imponemos al resto”… ese mismo calificativo sirvió a alguien para explicar, hace ya mas de dos años porque yo seguía dando el pecho en medio de una comida familiar… aquel día escuche como tantos otros lo que me decían, me calle, sonreí y seguí dándole el pecho a mi hijo y jugando con sus manitas…

Como tantas otras veces me calle porque para mi no es respetuoso responder de mal talante, mucho menos a familiares directos, máxime cuando mi hijo esta presente, ¿que ejemplo le daría si lo hiciera?.

Me calle porque respeto ante todo su edad y comprendo que ante lo desconocido en ocasiones reaccionamos con miedo, negando su existencia… en este caso aún siendo testigo de los beneficios que la lactancia le ha proporcionado y proporciona a mi hijo prefiere negar la evidencia porque camina en dirección opuesta al sistema mayoritario de crianza, a lo que ha visto en su entorno “desde siempre”.

Me calle porque no tengo que estar justificando las 24 horas del día, los siete días de la semana, mes tras mes, mi opción de crianza, lo hago como mejor puedo y me sale, no planeo cada minuto que hacer y como reaccionar ante las necesidades de mi hijo, tengo unas herramientas (teta e instinto) y las uso en beneficio de ambos conforme las circunstancias se desarrollan… no voy con la teta al aire imponiendo a cada instante a mi hijo sentarse en mi regazo y mamar para no sentirme desplazada al ver que crece y se hace independiente… es él el que me destapa cuando quiere mi cercanía… si un día me levanta la blusa 10 veces bien, si no lo hace ninguna también… no hay traumas por ninguna de las partes.

Me calle porque en alguna ocasión en la que directamente se habían dirigido a mí y me habían preguntado sobre el tema, cuando comenzaba a explicarme y mencionaba el destete voluntario de mi hijo enseguida comenzaban los comentarios y bromas poco afortunadas, y lo que era una conversación entre dos acababa siendo un bombardeo de toda la mesa hacia mi forma de crianza… y mi autoestima ya se había resentido bastante, por lo que prefería sonreir como respuesta.

Ha pasado el tiempo y sigo sin justificarme porque no lo considero necesario, no hago nada malo: “Excusatio non petita, acusatio manifiesta” (si te apresuras a exponer una justificación que nadie te ha pedido estas reconociendo de forma implicita que hay algo que estas haciendo mal).

El tiempo me ha dado tranquilidad y paciencia sin limites, y he aprendido a reconocer las preguntas capciosas de aquellas que realmente encierran ganas de saber, de conocer, de descubrir… A las primeras respondo con cualquiera de los chistes malos que me han ido espetando sobre la edad de mi hijo y el pecho, … me río de sus críticas utilizando sus mismas armas… A las segundas respondo con mi experiencia, apuntillando siempre que cada mujer, cada niños y cada familia son diferentes, y que lo que a mi me ha funcionado no tiene porque ser la panacea.

Pero también he aprendido que si me escondo les doy mas argumentos a los que me critican, por ello no uso las salas de lactancia en los centros comerciales, ni me levanto de la mesa y me voy a otra habitación en las reuniones, no busco un banco apartado en el parque infantil… Se ocultan los que están haciendo algo mal. Yo crío a mi hijo con normalidad. No me exhibo, vivo mi día a día con naturalidad.

JAMÁS he criticado otras opciones de crianza, porque el camino que me ha llevado hasta donde me hallo ha sido largo y he tenido que renegar de creencias preconcebidas impuestas por la normalidad, y abrazar otras que ni siquiera sabía que existían… porque no soy perfecta y aprendo a cada paso, rectifico si me equivoco, reconozco los fallos…

JAMÁS he impuesto mi forma de crianza como la única posible, cada mama tiene que encontrar su vía, su camino, su opción y desarrollarla al lado de su hijo. Todas tenemos algo en común, queremos lo mejor para nuestros hijos. Todas somos lo bastante madres y lo bastante mujeres, somos las madres que nuestros hijos necesitan en cada momento y eso es mas que suficiente.

Un talibán es aquel que impone por la fuerza sus ideas, que no se para a escuchar ni trata de comprender a aquel que no piensa como el.

Yo no soy una talibana de la lactancia. Soy una mujer normal que opto por la lactancia… que fue tan bien y le aporto tanto que se convirtió en lactancia prolongada.

13 pensamientos en “No soy una talibana de la lactancia

  1. Como siempre, Eva, acertadísima!! yo también he sentido la necesidad de excusarme para, al minuto, arrepentirme por haber excusado algo que no es nada malo, y que debería respetarse igual que las demás opciones. También he optado por callar y sonreir ante las críticas y comentarios jocosos, porque no creo que tenga que estar cada día justificando mi lactancia prolongada. Y también me molesta la visión de “talibanismo” que se tiene de las defensoras de la lactancia materna, sobre todo por lo injustas que resultan: somos muchas las que normalmente hablamos de lactancia cuando nos preguntan, jamás hemos criticado a nadie que haya optado por dar biberón, y empleamos buena parte de nuestro (escaso) tiempo libre en promover la lactancia y ayudar a otras madres con dificultades de forma totalmente desinteresada. Entiendo que haya gente que no comparta nuestra opción por la lactancia materna, o por prolongarla en el tiempo, pero no es justo que haya esa falta de respeto hacia madres e hijos que sí la quieren.

  2. Te felicito por el post!
    Yo tambien me tengo que enfrentar a menudo a situaciones similares y la sonrisa es mi mejor arma para aquellos que no quieren saber y no quieren escuchar, no tenemos que estar continuamente defendiendo nuestra causa, porque como tu bien dices nos guiamos por dos cosas teta e instinto, intentamos hacerlo lo mejor posible, siempre pensando en el bienestar de nuestros hijos, así que sólo por eso creo que nos merecemos un respeto.
    Jamas he criticado a nadie por no hacer las cosas como yo las hago, así que simplemente pido el mismo respeto.

  3. Te comprendo en primera persona. En mi experiencia personal, le he dado el pecho a mi Hija hasta el mismo día en que Cumplió sus 4 añitos, y por sus propios medios me dijo que ya no quería más. Sin trauma, con absoluto respeto a sus necesidades y ante la crítica infundada de todos y cada uno de los que me conocen -con mayor o menor delicadeza y con excepción de mi Madre y mi Esposo, quienes nos apoyaron y contuvieron los cuatro años que duró la exclente experiencia de darle la teta-. Respeto más no comparto otras conductas -desde madres que fuman durante el embarazo, madres que dicen que “quedan embarazadas”, madres que pudiendo cuidar a sus niños los escolarizan/institucionalizan desde los 45 días de vida extrauterina, madres que toman pastillas para destetar a sus pequeños hijos… Mi opción de crianza pasa por el deseo infinito, el apego, el compañerismo, el diálogo, la felicidad, el rejunte de paciencia, la presencia con cantidad y calidad para con mi Hija, la felicidad de compartir esta parte de la Vida…
    Tu artículo es una bocanada de aire fresco en un mundo colmado por la agresión y el desamor. Felicitaciones.

    Laura Chappe

  4. Gracias por tu post, me identifico con cada una de tus palabras. Soy mama de un bebe de 18 meses. Como tu, no me exhibo pero tampoco me escondo. Hago lo que puedo y creo mejor para nosotras… una teta no hace daño a nadie (dos es top-less)🙂

  5. muy cierto y muy bien dicho yo tengo una bebe de 1 añito y sigo dandole el pecho y se lo seguire dando mientras ella kiera y todo el mundo me dice k cuando se lo voy a dejar de dar y yo contesto k cuando ella ya no lo kiera mas por supuesto.
    a mi primera hija se lo dje de dar a los 3 meses por consejos y tal le di el bebe y ella me lo dejo ya no kiso mas y esta segunda esta enviciada pero me da igual por k embarazada de ella me propuse darselo hasta k ella kisiera y seguire asi hasta k ella lo deje asi k enhorabuena y besos.

  6. Muy bueno, te felicito y aliento a todas las madres a respetarse y darse permiso para criar a sus hijos de la mejor manera que crean posible!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

  7. Menudo post!! enhorabuena por saber perfectamente lo que nos pasa a muchas mamás, me siento totalmente identificada en cada una de tus palabras. Siempre con comentarios gracios, con chistes fáciles, encontrándote y aguantando frases y consejos de gente que se cree que con derecho a explicarte que ya es demasiado mayorcita para tomar teta.
    Quien mejor que madre e hija saben hasta cuando, quien mejor que madre e hija saben lo que quieren, lo que las una, lo que las hace fuertes, lo que les apetece en cada momento. Hay veces que con una toma en toda la tarde es suficiente y otras que necesita estar constantemente pegada a tí, pero quien mejor que nosotras para decidir hasa cuando queremos.
    No hay palabras para explicar lo que siento cada vez que le doy la teta y me dice: “un beso a teta mamá, quiero mucho a teta”, y cuando de noche me levanto a oscuras, sin encender la luz para no despertar a su hermanito mayor, le doy la teta, la abrazo y la vuelvo a meter en su camita y me dice “gracias mamá”. Eso no tiene precio…
    Solo por eso merece la pena.

  8. Se me saltan las lagrimas con tu post y con todos vuestros comentarios. Creo q lo has dicho todo! Quien se creee la gente para dar consejos a los demás de como criar a nuestros hijos?? no lo soporto, y más cuando yo NUNCA lo he hecho con nadie!

  9. me siento identificada, y por supuesto, estoy completamente de acuerdo con todo lo que dices. El otro dia en una comida familiar, mi suegra delante de todos me dijo que por qué no le daba un yogur en vez de la teta… le conteste, es que si no mama las tetas pueden explotar. jaja se quedó callada, no hubo más conversación. Lo mejor es tomárselo con humor, el problema lo tienen ellos por IGNORANTES. Un beso.

  10. yo le di a mis hijos hasta que lo quisieron dejar, mi hija a los 23 meses y mi hijo a los 18 meses… ojala le hubiese pordido dar mas tiempo…. es verdad, dicen muchas cosas pero yo tambien sabia lo que YO queria para mis hijos….ojala mi lactancia materna hubiese durado mucho mas tiempo… no he vivido algo mas hermoso en mi vida!!!!!.

  11. Pingback: Relaciones con fecha de caducidad | Mimos y Teta Blog

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